Un momento. Por Fritz.

Hace pocos días, estaba absorto en un bus de transporte público, explorando la conducta de vida humana y tuve un pequeña confidencia que a continuación narraré tal cual ocurrió:

Aquella noche, miraba el horizonte movedizo, perplejo por el juego de las luces contrastadas con la noche y sorpresivamente fijé la mirada en un motociclista, la razón no la sé (no hay punto de comparación entre el espéctaculo que sólo yo veía y un motociclista, una persona similar de las 188 que había visto en el día, sin más ni menos); sin embargo lo que pasó después fue lo que realmente me impresionó: aquel motociclista desvió su mirada del camino y acto seguido cayó de su moto arrastrando estrepitósamente su cuerpo por el asfalto a una velocidad considerable. 

El ambiente a mi alrededor se inundó con demostraciones de somnolienta humanidad; mientras tanto yo no pensaba en nada, tal vez porque era la primera vez que veía tal demostración de la vida y porque estaba disfrutando la belleza de las chispas rebotando en la acera, la elasticidad de un cuerpo cuando el mundo lo maltrata y en especial del espectáculo hipócrita que se presenta cuando los humanos muestran su compasión por una persona y que, sin embargo olvidan como se olvida una interrupción de una conversación o la razón por la cual se vive. Pero sin ahondar más en la situación, mis preguntas fueron las siguientes: 

Por qué los humanos no aprecian los fenómenos de la vida tal como se presentan sin necesidad de tanto dramatismo? 

Por qué demuestran un sentimiento por alguien si en verdad tal no existe? Y sobre todo, porque no aprecian la vida como el inicio y la muerte como otro probable? 

La respuesta tal vez me la darán los días.

Fritz

1 comentario

Archivado bajo momento

Una respuesta a “Un momento. Por Fritz.

  1. Gonndo

    Hace dias me paso algo lejanamente parecido, aunque el desenlace no fue tan dramatico pero bueno…

    Me encontraba caminando hacia la escuela con unos amigos, cuando de pronto vi a una senora, cargada de bolsas de compras hasta no mas poder, se tropezo y se encontro con el mundo de una forma nada armoniosa, mis amigos fueron a auxiliarla y en ese momento ocurrio lo inesperado, ella se arrodillo y se puso a llorar inconsolablemente y no fue precisamente del golpe que habia acabado de recibir (no fue muy fuerte, creanme) sino del hecho mismo, jamas habia visto una persona sentirse mas humillada que ella y ese hecho me desconcerto mucho, mis amigos se ofrecian a levantarla y ella solo seguia ahi, llorando…

    Por qué los humanos no aprecian los fenómenos de la vida tal como se presentan sin necesidad de tanto dramatismo?

    Una teoria que se me ocurre es que precisamente es ese dramatismo lo que hace a la vida tan interesante y nosotros vemos la muerte como el fin de la escena, el final del camino donde el drama muere y el morbo nace, ese morbo que nos despierta la necesidad de el, como cuando llegamos a casa despues de un extenuante viaje y recordamos que tenemos hambre.

    Nos vemos en el camino…

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